
Yo, a los 5 años
¡¡Era una preciosidad!!
Aquel niño que volcaba bolsas de azafrán por la ventana…

Aprendí a ser psicólogo mucho antes de saber que existía la carrera
Con 7 años, mientras estábamos de vacaciones en Vera, fuimos a un mercado del libro —que me encantan— y me enamoré de uno sobre psicología (La Inteligencia Emocional, de Goleman). En ese momento, al leer la contraportada, supe que eso era lo que me gustaba. Me fascinaba la idea de entender la mente de los demás.
Un puzle emocional complejo
«…como muchos niños, creí que no era suficiente (porque, las cosas casi nunca estaban “bajo control”).»
Ese niño que hacía preguntas que sus padres nunca se habían planteado, intentaba descifrar un puzle emocional muy complejo.

Buscando respuestas
Sin embargo, la teoría no me salvó de mi propia realidad
Desde mis primeras parejas en la adolescencia y hasta los 26 años, pasé por varias relaciones difíciles en las que repetía patrones de dependencia emocional y miedo. También sentía mucha ansiedad, de alguna forma desde siempre, y me sentía desbordado por mis emociones.
A los 26 años decidí que no podía seguir así y empecé a ir a terapia.
He pasado muchos años trabajando en mi propia historia, entendiendo mis patrones (tanto las heridas de aquellas relaciones, como lo que aprendí de mis padres). Y son precisamente esos aprendizajes personales, sumados a mi formación y a haber ayudado a más de 300 pacientes, lo que me permite hoy acompañarte con honestidad. Hoy estoy en paz conmigo y con mi forma de querer, y sé que tú también puedes estarlo.
Mi formación académica
- Graduado en Psicología por la Universidad Granada
- Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad de Castilla La Mancha
- Formación avanzada en EMDR (Nivel I y II) por la Asociación EMDR España
- Experto en Trauma y Apego
- Especialización en dependencia emocional, rupturas y autoestima
- Experto en terapia de procesamiento cognitivo (CPT)
- Formación avanzada en el trabajo con fobias
Mi trayectoria en cifras
Por qué hago lo que hago
Haber pasado por ahí me enseñó cómo debe ser un proceso terapéutico. Tras años de consulta, sé que para sanar de verdad no basta con que pase el tiempo.
Necesitas:
- Entender qué se está repitiendo en tu vida.
- Sanar las heridas de tu pasado y volver a sentirte seguro/a.
- Aprender a cuidarte, y priorizarte y recuperar tu autoestima
Mi historia me trajo hasta aquí para ayudarte a que tú escribas la tuya de una forma distinta.
Sin miedos heredados ni patrones que te agoten.